En los últimos años hemos visto un incremento de la ciberdelincuencia y de los delitos online que afectan a millones de personas en todo el mundo. Por ello, desde elEconomista, hablamos con David Conde, experto en seguridad y DFIR & Threat Hunting Manager en Thales S21sec, para que nos explique algunos de esos casos.

«En 2025 seguimos la tendencia que hemos tenido durante los últimos años, sobre todo con temas de productos, de links a compra de productos. Eso es quizá lo más usual, y luego todo el reclamo de dinero, es decir, siempre hay una monetización, un reclamo de dinero. Durante 2023, 2024, 2025, también ha aumentado el tema de las ofertas falsas de trabajo, con incluso llamadas», explica el experto.

Protección del hogar

Pero eso no es todo, la ciberdelincuencia va mucho más allá de las estafas bancarias. Los hackers pueden colarse incluso en el interior de nuestras casas a través de aparatos como el router, por eso, el experto en ciberseguridad David Conde, ofrece algunos consejos y recomendaciones para evitar que esto suceda.

«Las compañías teleoperadoras han cambiado, a nivel protocolos y con las contraseñas que utilizan para los dispositivos, por lo tanto, hemos dado un salto», asegura, pero eso no implica que estemos exentos de todo peligro. «Mi recomendación para los usuarios que tengan un mínimo de conocimiento escambiar la contraseña del WiFi en cuanto reciben el router«, explica Conde.

«Si Windows necesita una actualización, por favor, actualiza, sé que es una tarea molesta, pero hay que hacerlo», recomienda. «Respecto al WiFi, siempre existe el típico vecino o hacker que te puede robar el WiFi, pero hay una recomendación práctica para detectarlo y frenarlo«, afirma el experto en ciberseguridad.

«Si cuando vas a conectarte al WiFi vemos que hay varias con nombres duplicados, es decir, si nuestra casa se llama ‘wifiA23241’ y vemos otra que se llame igual, es un caso típico de ataque», alerta. «Normalmente estos ataques requieren algo de conocimiento, no es algo que se le haga a cualquier persona sin un objetivo claro, pero hay que desconfiar si ocurre», concluye Conde.

Fuente: David Conde. El Economista